LA CONSTITUCION: UN CONTRATO QUE NECESITA SER CONOCIDO
(Artículo publicado en el diario Ultima Hora el domingo 20 de junio de 2010)
A 18 años de celebrar la promulgación de la única Constitución redactada en libertad y democracia con la participación social más amplia y plural que recuerde la historia del Paraguay, sin embargo debemos penosamente reconocer que sigue siendo un documento desconocido para la gran mayoría del pueblo paraguayo que dice querer vivir en un estado de derecho.
Está claro que no podremos fortalecer las instituciones, mejorar su funcionamiento y admirar la construcción de este documento sin reconocer sus artículos y demandar su cumplimiento. Esta ley fundamental ha sido escrita hace casi dos décadas por personas de todas las orientaciones políticas que han podido dar al Paraguay una Carta Magna que en muchos casos despierta más interés y admiración fuera del país que al interior de nuestra patria.
Es necesaria que la Constitución sea referencia viva en escuelas, colegios y universidades como lo dice en uno de sus artículos que probablemente haya sido como varios otros, el menos utilizado para hacer que el texto de 1992 no solo sea conocido sino también reconocido por nuestros compatriotas como una llave maestra que abre posibilidades de crecimiento y desarrollo para nuestro país. La tarea de rescatar una civilidad orientada a fortalecer instituciones en democracia requiere por lo tanto que las instituciones educativas públicas y privadas incluyan la lectura y el análisis del texto constitucional como parte de la curricula académica y que como consecuencia estimule y excite su cumplimiento o demanda ante tribunales. Creemos que sólo así podremos entender el valor que tiene la Constitución para el Paraguay a casi 200 años de celebración de su independencia.
De las consecuencias de su redacción hemos sido testigos a lo largo del tiempo cómo- imperceptiblemente para muchos-, esta Carta Magna ha servido para gobernar de manera democrática y consensuada dejando atrás años de autoritarismo y exclusión. Claramente ni la reforma ni la enmienda resultan oportunas en este momento en que vemos que su texto no ha sido desarrollado en toda su amplitud a veces por intereses sectarios y otras por desconocimiento. Requerimos si hacer de ella un instrumento vivo que nos recuerde diariamente el contrato que nos hemos dado como ciudadanos paraguayos deseosos de vivir en libertad y construir en democracia. Toda obra humana es siempre perfectible y como tal esta Constitución no se excluye, pero nos recuerda siempre que la clave para su expansión siempre recaerá en personas que haciéndola suya la interpreten y la vivan en el sentido más favorable al desarrollo de la democracia como sistema político.
18 años después es imperioso promover el funcionamiento de un Centro de Estudios Constitucionales desde donde difundir esta Ley Fundamental para hacer de ella un contrato conocido y demandable por todos.
Creemos que el Paraguay en los albores del Bicentenario nos convoca a todos a saber más en torno a esta Constitución que resume muchas de nuestras certezas y convicciones de un renovado amanecer democrático para el Paraguay.-
Benjamín Fernández Bogado
www.benjamínfernandezbogado.com